Simón piensa que a veces piensa demasiado. Y a menudo siente que no siente nada, que todo le resbala. La gente tiende a posponer aquellos aspectos que más le cuestan. Quizás ahí estuvo su error: Simón nunca planeó nada y ahora está pagando el costo de haber vivido siempre el presente. El problema es que su presente es igual a su pasado, y si algo no cede, el futuro no se ve muy promisorio. Simón se alegra de que nadie pueda saber lo que piensa. No sabría como justificarse. No sabría por donde empezar.
lo saque de AQUI

0 pasaron por aqui:
Publicar un comentario en la entrada