A ratos todo se nubla. No quiero entender, no quiero saber que tienes razón; Son mis actos los que han provocado el llanto, y mi arrepentimiento esquivo quien sella mi maldad. El llanto torna en risa, la tristeza no existe. "No soy mala" me repito y saboreo nuevamente el dulce de una mentira.
Te soñé en mi cama, frágil, tibio, con roces efimeros y besos tímidos. Mi cariño te rodeaba, tus ansias me buscaban...
No había odio, solo deseo entonces




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